Protestan refugiados; Islandia ignora y aplica violencia institucional

Reykjavík, Islandia.- Milad Wskt, refugiado en Islandia, alzó la voz en nombre de todos sus compañeros que se encuentran en la misma situación en la isla nórdica, quienes viven en pésimas condiciones en el campamento Ásbrúde, envueltos en frío y sin seguridad médica. Milad habló públicamente en Austurvöllur -una plaza pública símbolo de protestas por su cercanía con el parlamento islandés- para exigir que se respeten los derechos humanos fundamentales de los refugiados, vivir en igualdad con el resto de los ciudadanos y derecho a trabajar.

Las protestan cumplen dos semanas en Ásbrúde, lugar donde han acampado día y noche decenas de refugiados cuyas voces no han hecho eco en los oídos de los líderes del país situado en el Atlántico Norte. El Estado, simplemente los ha ignorado, y en ocasiones, ha empleado la fuerza para relegarlos:

“Dormir en el frío en Austurvöllur es mucho mejor que Ásbrú”, se escucha reiteradamente en la protesta.

Milad, de origen iraní, estuvo atrapado en Atenas desde el 2016, y ayudó a Deshuesadero.com a conocer la situación de los refugiados en los campamentos del país helénico. Ahora, Milad, sigue su lucha en Islandia para que Europa brinde protección a los refugiados y frene la segregación.

Lee la nota de Deshuesadero.com en Atenas:

https://deshuesadero.com/2018/06/30/refugiados-en-grecia-muestra-decadencia-de-la-union-europea/

En su discurso, Milad recordó, en cinco puntos, las exigencias de los refugiados:

1. No más deportaciones. Las deportaciones son torturas.

2. Todo el mundo debe obtener una revisión sustancial de su caso. (El Reglamento de Dublín es inhumano y altamente defectuoso).

3. Derecho al trabajo. Queremos obtener el permiso de trabajo mientras esperamos la decisión de la oficina de inmigración. ¡Queremos trabajar!

4. Igualdad de acceso a la atención sanitaria. Todo el mundo debe satisfacer sus necesidades médicas, ya sea física o psicológica. Actualmente la oficina de inmigración en Islandia niega a muchos refugiados el derecho a una atención sanitaria adecuada.

5. El cierre del campamento aislado de refugiados en Ásbrú, Keflavík. Es psicológicamente devastador ser aislado en Ásbrú. En menos de una semana, dos personas en Ásbrú intentaron suicidarse.

La respuesta del Estado se resume en violencia institucional y física. Aunque Europa vive una crisis de valores con respecto al tema migratorio, Islandia permanece fuera del mapa de los grandes medios de comunicación. En Islandia se cometen los mismos atropellos que en el resto del mundo.

El pasado 11 de marzo, los refugiados fueron atacados por la policía en un intento violento por silenciarlos.

*Los videos y las fotografías son publicadas en Deshuesadero.com con la autorización de Milad y Refugees in Iceland.