“Me lleva el tren”, colapso que revela fragilidad y riqueza del Caribe mexicano

“Lo que se haga en la Península de Yucatán, desde lavar la ropa, hacer calles, fraccionamientos, hasta los megaproyectos, todo debe tomarse en cuenta, principalmente la naturaleza cárstica de esta región, y todos estos proyectos deben priorizar el cuidado de la naturaleza”.

Advierte lo anterior el biólogo Roberto Rojo desde Playa del Carmen, una importante zona en el Caribe mexicano debido a su extensa biodiversidad y ser un punto estratégico para el desarrollo del Tren Maya.

Roberto Rojo, y el equipo de espeleólogos, antes de inspeccionar el hundimiento en la cerretera: Fotografía y portada: Igor Kravchenko.

El pasado 13 de junio, reporteros locales verificaron un reporte que describía un estruendo en la carretera Federal 307 -a la altura del Hotel Royal Tulum, en el sentido de Playa del Carmen a Tulum-. Los periodistas confirmaron “un colapso en la parte lateral de la carretera al que denominaron socavón”1. Es decir, se documentó un hundimiento en la vialidad.

Entrevista a Roberto Rojo, vía online desde Playa del Carmen, Quintana Roo, México.

Tras el incidente, un equipo de expertos -integrantes del Círculo Espeleológico del Mayab- inspeccionaron la zona y detectaron la existencia de una “cueva natural con conexión al acuífero”.

Según el informe realizado por Roberto Rojo, también espeleólogo y parte del equipo de exploradores, se halló un “ecosistema saludable”, con “crustáceos ciegos” y en el “techo de la cueva, muchos restos marinos”, “fósiles de la Edad de Hielo”.

El hundimiento en la carretera descubrió -una vez más- la invaluable riqueza de los ecosistemas existentes en la Península de Yucatán.

Aunque hay estudios e investigaciones que documentan el valor del acuífero de toda la región, así como su fragilidad, el suceso tuvo un eco mediático que pone en la mira uno de los proyectos estrella del gobierno federal: un Tren Maya que causa rechazo por sus características depredadoras.

Fósiles encontrados en la cueva “Me lleva el tren”. Fotografía: Yuritzi Espino.

“Hallamos una cueva que siempre ha existido ahí, siempre me refiero a cientos, ciento o miles de años. La carretera se construyó encima y nadie conocía de su existencia, y en algún punto de esta carretera, donde la caliza es muy delgada -apenas tiene 20 centímetros de espesor-, a un lado de la carretera se suscitó este colapso en una de las bóvedas de la caverna”, relata Roberto Rojo vía online, quien agrega:

“Lo que hicimos fue explorar esta cueva, topografiarla y hacer la cartografía y nos dimos cuenta que es un ecosistema vivo, un ecosistema saludable, de hecho, llegamos al manto freático, y el agua es cristalina”.

Se encontró agua cristalina en la cueva. Fotografía: Yuritzi Espino.

Roberto Rojo refiere que en la espeleología “se acostumbra nombrar a las cavidades recién exploradas, así como algunas de sus secciones”, por lo que al entrar a la cueva y “escuchar el paso constante de los vehículos sobre nuestras cabezas, irremediablemente nos llevó a pensar en las afectaciones por los grandes desarrollos en la región”.

“Es por eso que decidimos bautizar a la cueva como ‘Me lleva el tren’, esperando que esto nunca suceda”, acota Rojo.

Roberto Rojo, desde Playa del Carmen, vía online y en exclusiva para Deshuesadero.

El colapso -que no es el primero en la cerretera federal- revela la “complejidad” y la “fragilidad” de los entornos cársticos. Así como las consecuencias y afectaciones que se producirían de realizarse proyectos sin los estudios científicos adecuados.

El llamado Tren Maya, megaproyecto impulsado por el gobierno federal y oficialmente en marcha para su desarrollo, ha causado preocupación y resistencia de diferentes expertos por carecer de estudios científicos y por las consecuencias medioambientales que generaría, como devastación de selva, sobredensificación y destrucción de cuevas y otras cavidades en toda la región.

“Cualquier cosa que se haga en la superficie de la Península de Yucatán, desde los drenajes, las calles, la basura y las construcciones, entre muchas otras actividades hasta llegar a los megaproyectos, debe tomarse en cuenta por la naturaleza cárstica de la región”, puntualiza Rojo.

La fragilidad de los ecosistemas en la Península de Yucatán son evidentes. Fotografía: Janet Guardiola.

Polémico Tren Maya

El Tren Maya contará con 631.25 kilómetros de vías férreas que cruzará los estados de Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo.

Desde el 2018, científicos han exigido que el megaproyecto del Tren Maya tenga una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) sustentada en la ciencia, en estudios previos.

También hay grupos y activistas que han demostrado con investigaciones propias que las consecuencias de un megaproyecto de tales características destruiría el ecosistema y rompería el tejido social de las comunidades.

El acuífero, el Arrecife Mesoamericano (uno de los más grandes del mundo), el sistema de cuevas, especies protegidas como el jaguar, diferentes aves, murciélagos y vestigios mayas, estarían en riesgo sin un análisis detallado y soluciones concretas para mitigar y proteger la biodiversidad y la riqueza cultural del sureste mexicano.

Todo está conectado en la Península de Yucatán. Mapa de la cueva “Me lleva el tren”.

El gobierno federal calcula una inversión de 150 mil millones de pesos (8 mil millones de dólares) para atraer 3 millones de turistas y crear más de 20 mil empleos.

El Tren Maya transportaría pasajeros locales, turistas y mercancías por zonas frágiles, tanto por la fauna como por la vegetación existente, y por la conexión de cuevas.

El tren viajaría a una velocidad máxima de 160 kilómetros por hora y contaría con vagones temáticos, tecnología, restaurantes y actividades infantiles: sería de doble vía de Cancún-Tulum. El desarrollo de tren tardaría cuatro años y su recorrido se dividiría en tres tramos: Tramo Golfo, Tramo Caribe y Tramo Selva.

La preocupación de los investigadores, quienes conocen los ecosistemas en la Península de Yucatán, deriva en la fragilidad, fragmentación del hábitat e interrumpir el corredor biológico de especies que necesitan intercambio genético.

Además, preocupa la construcción de polos turísticos o ciudades en las estaciones donde cruzará el Tren Maya, lo que generaría un desequilibrio social y medioambiental en la zona.

“El Tren Maya es un proyecto muy grande, que abarca una región muy extensa y cada una de las partes tiene sus propias problemáticas. En esta parte que nos toca, en Quintana Roo, la gente que amamos las cuevas, conocemos la importancia de estos lugares, más que nada estamos preocupados y aportando todo nuestro conocimiento para que -si las cosas se van hacer- se hagan de la manera correcta”, subraya Roberto Rojo.

Para poder coexistir con el entorno, hay que comprenderlo: Roberto Rojo.

Para el biólogo, “si no se toma en cuenta el cuidado de la naturaleza, como prioridad, cualquier proyecto está destinado al desastre, porque dependemos de la naturaleza, y sin naturaleza no tenemos nada”.

“Si no se hace esto, vamos a tener muchos problemas”, lapida.

Problemas añejos

La zona norte de Quintana Roo, especialmente Playa del Carmen, experimenta diversas problemáticas ambientales desde hace varios años.

“Si nos enfocamos en la zona de Playa del Carmen, nosotros veíamos una crisis ambiental ya desde hace muchos años, está perfectamente documentada. Tenemos afectación de los corales, erosión de las playas, deforestación de la selva, tenemos un crecimiento muy grande y descontrolado de la población”, reflexiona Rojo.

Para el biólogo, cualquier desarrollo preocupa a los especialistas que están interesados en la naturaleza, y el Tren Maya no es la excepción, ya que atravesará la ciudad de Playa del Carmen.

Roberto Rojo, dentro de la cueva “Me lleva el tren”. Fotografía: Janet Guardiola.

“Playa del Carmen tiene estas problemáticas que arrastramos desde hace ya un tiempo, y a las personas que nos interesa la naturaleza nos tiene bastante preocupado con cualquier desarrollo… Este proyecto atravesará la ciudad de Playa del Carmen y va hacia Cancún”.

“Vamos a estar pendientes como sociedad para estar cerca y verificar que se haga de la manera correcta”, acota.

Probable origen del colapso

En el reporte elaborado por Roberto Rojo, y entregado a Nancy Martín Tzuc, directora de Medio Ambiente y Cambio Climático del municipio de Solidaridad (Playa del Carmen), el origen del colapso probablemente se debió a una mezcla de factores, como trabajos de encarpetamiento en la zona, las lluvias ocasionadas por la tormenta Cristóbal y las vibraciones de la carretera.

“Al parecer, según refirieron personas que se acercaron y que nos contaron que hace tres meses hubo trabajos de encarpetamiento en la zona. De ser esto cierto, es probable que el paso de maquinaria pudiera haber desestabilizado el techo de una de las bóvedas de la cueva en su parte más delgada, ya que en el perfil que realizó la arqueóloga Ximena Chávez, se pudo notar que, en el punto de quiebre, la roca tiene apenas 20 centímetros de espesor”, y suma el informe:

Vista del interior de la cueva “Me lleva el tren”. Fotografía: Yuritzi Espino.

“También es importante notar que en una parte del colapso hay una montaña de suelo y escombro cuyo peso muy probablemente ayudó a la caliza -ya resentida- a ceder, debido al peso de este material. Esto lo podemos corroborar observando que la grieta de colapso rodea la montaña de escombro, es decir, todo ese peso quedó dentro del área afectada”.

¿Qué sigue?

El reporte del Círculo Espelológico del Mayab concluyó lo siguiente:

  • 1.- Al representar un ecosistema frágil y único, no deberá rellenarse la cueva, ya que esto representaría un ecocidio, además de estar tipificado en el “Reglamento de cuevas, cenotes y cavernas del municipio de Solidaridad”.
  • 2.- Se deberá buscar una solución mecánica para evitar que suceda un colapso similar en el futuro, siempre tomando en cuenta al “Reglamento de cuevas, cenotes y cavernas del municipio de Solidaridad”.
  • 3.- Realizar sondeos geofísicos para identificar posibles conductos de disolución en la zona y establecer las zonas de posible subsidencia, acorde a criterios de prevención de riesgos.
  • 4.- Se recomienda hacer estudios a lo largo de la carretera contratando espeleólogos para tal fin y conocer los posibles riesgos que existan a lo largo de la misma.

Referencia:

1.- Socavón o no socavón

“Cuando nos dirigíamos al lugar teníamos en la mente la palabra “socavón” ya que esta fue la manera en la que los medios se refirieron al evento; sin embargo, lo primero que notamos es que en el concepto de socavón donde el material que yace bajo un suelo firme es deslavado de una manera súbita ocasionando la formación de un vacío que a su vez origina el colapso del techo al perder su sostén, no era el caso esta vez, sino que en realidad bajo ese tramo carretero yace una cueva cuya génesis ha llevado de cientos a miles de años”.

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